MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO

Además de nuestra inevitable genética y herencia, nuestra vida depende de ciertas conductas y hábitos que a veces aceleran el Envejecimiento.

Cuando permitimos emociones negativas como el rencor, resentimiento, rabia, reproches, represiones, resistencias y miedos todo esto facilita la secreción del cortisol, lo cual lleva como consecuencia a la depresión, desánimo y desesperación.

Por el contrario dejar aflorar sentimientos positivos como la paz, serenidad, silencio, la sonrisa, sabiduría, buen descanso, facilita la secreción de serotonina, lo cual lleva al buen humor y a la alegría.
Nuestro objetivo es evitar el sobrepeso, la obesidad, la malnutrición, el sedentarismo y los factores de riesgo que atentan contra nuestra salud, en su forma más integral.

Logrando así con este humilde aporte, estimular a la población a tener UNA MAYOR LONGEVIDAD CON UNA MEJOR CALIDAD DE VIDA.

LINFEDEMA

El Linfedema es una patología relativamente frecuente, cuyo diagnóstico y tratamiento no está generalmente bien resuelto. Sus portadores sufren consecuencias sicológicas, laborales, familiares y sociales.

El Linfedema, es la acumulación de linfa (agua, proteínas, lípidos y partículas extrañas) en el espacio intersticial, principalmente del tejido adiposo subcutáneo, causado por un defecto en el sistema linfático.
Como consecuencia del mal funcionamiento linfático, se acumula una gran cantidad de proteínas y líquidos en los tejidos, generándose un exceso de fluido con producción de edema, inflamación crónica y fibrosis, llegando en etapas avanzadas a la Esclerosis o Elefantiasis.

OBESIDAD

Se considera obesidad cuando el índice de masa corporal (IMC) es igual o superior a 30.
La obesidad es un factor de riesgo cardiovascular; pudiendo ser la causante de trastornos como la hipertensión arterial, dislipemias, resistencia a la insulina o diabetes, etc.

La obesidad, el sobrepeso y la celulitis son de origen congénito o hereditario y se pueden ver agravadas por disfunciones endócrinas, metabólicas, inmunológicas, circulatorias venosas y linfáticas.
También influye la existencia de malos hábitos alimenticios y la falta de realización de actividad física o sedentarismo y en algunos casos el consumo de tóxicos (tabaco, alcohol, etc.)

SOBREPESO

Se considera sobrepeso cuando el índice de masa corporal (IMC) supera los límites establecidos como normales, o sea mayor a 25.

La obesidad y el sobrepeso se asocian frecuentemente al lipoedema o celulitis, várices y edemas venolinfáticos.

LIPOEDEMA o CELULITIS

Es una enfermedad del tejido conectivo que rodea  a los adipocitos que son normales en tamaño y en número; los depósitos lipídicos se localizan fundamentalmente en miembros inferiores, glúteos y en algunos casos en miembros superiores.

Estos depósitos lipídicos obstruyen el correcto drenaje linfático haciéndolo más lento de lo normal.
La celulitis es una enfermedad que afecta a la epidermis, dermis e hipodermis con iguales mecanismos patogénicos; se presenta como una dermatosis localizada predominantemente en la mujer.

VARICES

Las várices son causa de síntomas como dolor, pesadez, edema de miembros inferiores al final del día, con impacto importante en la calidad de vida, siendo motivo muchas veces de ausentismo laboral.

ULCERAS VENOSAS

Es la etapa final de la HTVA (Hipertensión Venosa Ambulatoria), representan el 80% de todas las úlceras de miembros inferiores.

La localización más frecuente es la cara lateral interna del tercio distal de la extremidad inferior, donde se genera la mayor HTVA debido al reflujo de las VSI (Venas Safenas Internas) y de las VVPP (Venas Perforantes).

MEDICINA ORTHOMOLECULAR

La medicina orthomolecular es aquella que retarda el proceso de oxidación y la consecuente alteración de la función celular, como así también el tratamiento de enfermedades crónicas degenerativas.

En la medicina orthomolecular se actúa sobre la genética y el terreno biológico del individuo, sin descuidar la incidencia que tiene en el paciente la patología ambiental y sicosocial.

El objetivo de la medicina orthomolecular es mejorar el cuadro clínico del paciente, restableciendo la homeostasis y funcionalidad de su medio interno.